
Parte de la creación es su planeación, sin embargo mucha de la gente
heterosexual inscrita para la procreación no planea las cosas en función de
una vida a futuro, (como si ya todo estuviera escrito) es más, las parejas
de hoy suelen planificar el crédito de una casa o la compra de un auto antes
que pensar en tener un hijo (como si eso fuera un accidente del destino).
Nuevamente nuestro egoísmo está sujeto a solo dos que se miran en un
estallido de euforia y que en algunos de los casos culmina en una acta de
divorcio, misma que incluso estaba prescrita cuando se casaron.
Cierto es que cuando los tiempos pasan junto con la euforia, es bien sabido
que ese amor incondicional de la pareja al pasar los años se le traspasa a
los hijos y al poco tiempo ese hombre heterosexual (que nunca dudo de
serlo), al mirar su monotonía reinterpretará su historia y de reojo se
detendrá para contemplar el otro lado del espejo. Si la filia por las nen@s
Trans que por diferentes razones ubicaron a los hombres a reivindicar sus
gustos y de cierta forma modificar su estilo de vida a una doble, y donde
casarse jamás hubiera sido la opción y los hijos ni pensarlos, es hoy día
pareciera, la manera más moderna de vivir la libertad ambigua.
Pero ubicándonos en el hoy y el ahora que a todo mundo le acomoda (y me
refiero al mundo heterosexual), me pregunto ¿qué pensarían todos aquellos
hombres Transfílicos si en su núcleo familiar tuvieran la fortuna, o la
desgracia de tener un hijo Trans?, sin duda la paz y la tranquilidad se
verían afectadas, ya que nunca será lo mismo el juzgar todo aquello que se
encuentra fuera de la casa, que cuando lo tenemos dentro; la visión hacia
nosotras sin duda cambiaría incluso para todo aquel que solo nos mira como
un simple pedazo de carne. Es cierto que un hijo te cambia la vida, y más
cuando aquel forma parte de nuestros gustos particulares y ocultos, sería
algo así como compartir el hogar con el enemigo a cuestas, tanto para aquel
que descubrió su gusto antes de pensar en tener hijos como para aquel que ya
los tiene. No sé que tanto apoyo recibiría un hijo Trans sabiendo del
estigma por el cual somos prejuzgadas si en primeras instancias lo somos por
nuestro propios padres. Sin dudarlo todo se traduce a cuanto conocimiento y
educación se respira en el aire familiar; suertudas aquellas que nacieron en
la cuna de la tolerancia, la inteligencia y la sensibilidad, que por
desgracia son pocas.
Aunque no todos los casos son iguales tal vez muchos respondan que el amor
hacia los hijos es verdadero e incondicional, pero es cierto que los
mexicanos no estamos preparados para escuchar a tu hijo de cinco años decir
que él es una niña, la ignorancia de una sociedad que piensa con el glande
antes que con la cabeza es el sufrir de los hoy niños Trans.
Pero me pregunto que hará un hombre que le gustan (de manera secreta) las
Trans, al saber que podría tener una hij@ Trans, si de antemano él sabe que
los hombres no las toman en serio ni en cuenta a la hora de integrarlas a la
vida común donde los machos sexuados gobiernan. El crecimiento humano de los
padres se vuelve casi obligatorio, la sociedad los señalará de por vida, y
en automático se volverán guerreros de batallas ajenas, este y otros casos
donde los hijos se comen la vida de los padres tal vez les haga replantearse
el hecho de qué tan bueno resulta tener hijos por azar. Cuando escucho
platicar a futuros padres sobre el sexo del bebé, mi mundo fatalista no deja
de imaginar que los finales no tienen por qué ser todos felices y
conceptuados a solo dos retorcidos géneros, y que como dicen por ahí, “la
vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida”.
Un hijo se puede convertir en lo más maravilloso o en lo más horripilante
del mundo, pero a manera unipersonal creo que ha llegado la hora de
plantearse si tenemos las capacidades para crear maravillas o destrozarlas,
¿Se tiene el tiempo, el dinero y la suficiente inteligencia para tener un
hij@?, ¡Por que eso si! todos alegamos que el amor todooo lo justifica, nos
alcanza y hasta sobra. Independientemente si un hijo o hija decide cambiar
su exterior, el verdadero objetivo y apoyo de unos autenticos padres deberia
ser el fomentar el respeto y aceptación que ese hijo se tenga asi mismo. Ser
padres no es cualquier cosa, pero hacer hijos si es cualquier cosa.