La casa de las chicas trans

Menos trámites, más derechos transgénero

Menos trámites, más derechos transgénero.

 

 

| More


 

 

 

Menos trámites, más derechos transgénero

Diputado del PRD trabaja en reformas de ley para obtener más fácilmente una identidad jurídica de género.


Para mujeres y hombres transgénero y transexuales el reconocimiento legal de su identidad de género es un procedimiento costoso, tardado y excluyente. Un habitante capitalino de este grupo vulnerable debe recurrir a peritajes médicos y a un juicio antes de poder modificar su acta de nacimiento y ser reconocido legalmente como mujer u hombre en su acta de nacimiento.

Pero la llamada Ley de Concordancia Sexo-Genérica del DF aprobada en 2008, producto de reformas a los códigos Civil, de Procedimientos Civiles y Financiero, para que aquellos que se identifican con el género contrario a su sexo de nacimiento accedan al reconocimiento legal de su identidad, podría simplificarse a un solo trámite administrativo en el Registro Civil.

"Se eliminarían los dictámenes médicos, nos parece que no es indispensable. Si una persona toma esa decisión, no veo por qué tenga que haber un dictamen", afirma a EL UNIVERSAL el diputado local, Vidal Llerenas, quien encabeza la propuesta de simplificación de trámites, así como medidas para personas en reclusión y niños y niñas, que podría discutirse antes de que termine el año.

El proceso actual excluye a quienes no tienen dinero -cerca de 40 mil pesos- para contratar abogados y dos peritos médicos que avalen que el solicitante, en los últimos cinco meses, ha estado en un proceso de reasignación sexo-genérica, es decir, entrenamiento de expresión de rol de género, suministro de hormonas, psicoterapia o intervenciones quirúrgicas. Luego, se debe promover un juicio ante un juez familiar, que decidirá el cambio de género.

Desde la aprobación de la Ley de Concordancia Sexo-Genérica, sólo se han concluido trámites de 144 solicitantes para modificar su acta de nacimiento entre 2009 y julio de 2013, según datos del Registro Civil del DF. De éstos, 33 son personas de otras entidades.

Los trámites se quedan cortos frente a la población de 83 mil a 121 mil personas transgénero y 569 hombres y mujeres transexuales que vivien en el DF, según estimaciones hechas en 2007 por la Comisión de Derechos Humanos del DF. Las personas trans son como "indocumentados en su propia patria", señalaron hace cinco años en un texto Rodolfo y Abril Alcaraz, especialistas en el tema.

Por falta de reconocimiento legal, "se trunca su educación y su acceso a empleos, porque no las aceptan cuando tienen documentos legales de hombre y en realidad son mujeres", agrega Arantxa Colchero, investigadora del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), al referirse a las mujeres transgénero, una población con una prevalencia de 30% de VIH.

La salida laboral es, en muchos casos, el trabajo sexual, los shows travestis o el comercio informal para esta población, dijo.

Para Jacqueline L'Hoist, titular del Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación en la Ciudad de México (Copred), quien ha asesorado el proyecto legislativo mencionado, la ley actual de reconocimiento jurídico equivale a "no respetar un derecho fundamental de decidir sobre mi cuerpo", explica.

El análisis

Hay dos temas prioritarios en el análisis para modificar la "ley trans" de 2008. Según Vidal LLerenas, el reconocimiento jurídico a través de un simple trámite administrativo sólo debe aplicarse a personas nacidas en el DF porque las autoridades locales no pueden hacer un trámite que cambie un acta de nacimiento de otra entidad federativa, asegura.

El otro aspecto son los trámites para niños trans y aquí no se vislumbra un gran cambio. "Sí tiene que haber un peritaje, pero puede ser distinto al que estamos teniendo, que no es el mejor", sostiene Llerenas. Otro paso necesario es legislar para que no haya discriminación en las escuelas.

La organización Gender Spectrum, de Estados Unidos, señala que de los 3 a 5 años los niños definen su identidad de género.

Jacqueline L'Hoist puntualiza que la legislación debe atender la transición en tres aspectos: social, es decir, el hecho de vestir según su identidad genérica y no ser discriminado en la escuela; legal para reconocer del derecho infantil a decidir su identidad de género, y médica para la posibilidad de acceso a un proceso hormonal o quirúrgico.

Reclusión

La simplificación de trámites incluiría abrir la posibilidad de que la población trans presa acceda al trámite aún en la cárcel y así, estar con reclusos de su mismo género para cuidar su integridad y evitar la discriminación. Situaciones como éstas son vigiladas por asociaciones civiles como Almas Cautivas.

Activistas transexuales como Gloria Hazel Davenport, dicen que la iniciativa debe atender la salud con centros especializados con psicoterapia y tratamientos hormonales, que la comunidad trans solicitó desde las reformas del año 2008.

David Razú, ex diputado local, afirma que el reconocimiento de la identidad de género debe ser un derecho fundamental, que priorice la voluntad de una persona trans de hacer el trámite.



 

 

fuente: http://www.eluniversal.com.mx/ciudad-metropoli/2013/menos-tramites-mas-derechos-transgenero-962687.html

Nota importante:

Los textos que aparecen en las diferentes secciones de esta página son responsabilid
ad absoluta del autor o autora y no reflejan necesariamente el modo de pensar de este portal ni de sus administradores.