En
esta ocasión, una de nuestras lectoras nos ha pedido que le brindemos la
posibilidad de replicar a un texto que nuestra querida Zitadina ha escrito y
con la cuál no está de acuerdo.
Sofía nos escribió solicitando se le diera esta oportunidad y por supuesto
que decidimos publicar su texto de manera que todos ustedes tengan acceso a
esta réplica.
Sofía, aquí está tu texto publicado con la misma importancia que le damos a
maravillosa sección de Zitadina.
Web Master
Querida Zitadina:
En tu artículo “No Somos Prostitutas” me parece que intentas defender a las
chicas transexuales y transgénero que por diferentes motivos han tenido que
caer en la prostitución, como forma de vida, para sobrevivir y porque en esa
actividad han encontrado el dinero fácil, que a otras les ha costado
muchísimo obtener, por considerar que hay otras formas de ganarse la vida y
no han caído en el ejercicio de vender su cuerpo para poder vivir bien.
Desde luego reconoces que la vida de prostituta no es fácil y que debe ser
horrible tener que acostarte con quien te va a pagar, en vez de hacer el
amor con la pareja amada. Esto es válido para cualquier persona que se
prostituye, independientemente de si es hombre, mujer, lesbiana, transexual,
transgénero o lo que sea. En esto tienes absoluta razón, pues eso de decir
quien se prostituye se dedica a la “vida fácil” es la más grande mentira.
Pero en tu artículo te atreves a generalizar, que los peores “clientes” de
las chic@s que se prostituyen somos los casados que nos gusta vestir de
mujer y que pedimos comprensión, pero no estamos dispuestos a darla.
Yo creo que antes de hacer una afirmación de tal magnitud, debieras analizar
distintos casos y ser un poco más tolerante, pues afirmando eso sin
limitación alguna generalizas de manera lastimosa a todas las que estamos en
ese caso y no es la verdad.
Yo, Sofi, he tenido que luchar mucho en mi vida, para poder aceptarme a mi
misma como lo que soy. No ha sido fácil llegar a este punto y por lo mismo
he decidido aceptarme y asumirme muy tarde en mi vida, por lo que tengo
esposa e hijos y desde luego, me preocupa su situación moral, sentimental y
su propio desarrollo. Es por esto que he tomado la decisión de permanecer
escondida en el clóset y vivir con mucha angustia todos los días, a cambio
de mantener una familia psicológicamente estable, a cambio de vivir en
soledad mi feminidad.
Quiero comentarte que tengo no una, sino varias amig@s que se prostituyen y
les digo amigas porque eso son. Con ellas he ido a tomar un café o una copa
o a ver un espectáculo y siempre les he dado su lugar como mujeres que son.
Desde luego que las conocí pagando sus servicios y ellas los estaban
ofreciendo cuando nos conocimos, pero con aquellas que mejor me he
identificado y que me han honrado con su amistad, no he pedido su
comprensión, sino que juntas hemos desarrollado una amistad y es muy padre
que te acepten y que te traten como igual.
Si me preguntas que si aún siendo amigas me cobran por sus servicios, te
contesto que cuando nos vemos específicamente para ese propósito, sería
imprudente y abusivo de mi parte no pagar lo que corresponde, pero si nos
vemos por cualquier otro motivo entonces no hay cargo, porque no hay
prestación de servicios.
No sólo eso, ellas me han presentado con otras amigas de ellas y salimos en
grupo y formo parte de su grupo y no tengo que pedir comprensión a nadie,
soy parte de ellas y quisiera ser como ellas y ellas me aceptan como soy.
Mi único reclamo contigo es que generalices sobre una posible situación, sin
detenerte a pensar que todas las personas somos diferentes y cada una
vivimos una vida distinta, que nos hace individuales.
A ti tampoco te pido comprensión, sino respeto.
Esperando que corrijas tu aseveración y que incluso podamos ser amigas,
quedo de ti, cariñosamente,
Sofi.