La casa de las chicas trans

Chichifo

“Para un amante, ya no hay amigos.”

Stendhal (1783 - 1842) Escritor francés

 

Chichifo

 

Pequeña Niña Trans

 

En los tiempos de la discreción: veladamente, discretamente y casi invisible, su presencia existía a la par nuestra, ese némesis tenía la habilidad de alimentarse de aquello de lo que tanto careciamos. En lo palpable de esta diversidad evolucionada, él ahora es el protagonista, a él como a muchos la visibilidad le salpico con su beneplácito, la simpleza de su orgullo no radica en la discriminación, radica en la orbita de su presencia.

 

La inminente bisexualidad en la que se regodea como gato en un cojín, no solo lo vuelve atrayente, sino deseable de ambos bandos, tanto gays como trans se topan con su talón de Aquiles que les mueve lo sexual y la cartera, se sabe de su poder por su descaro, sabe ser juguete por que tiene el precio etiquetado, se volvió el accesorio predilecto de la pretensión, esa fachada de seguridad dada por el machismo está envuelta en una sutil homosexualidad la cual será negada una y otra vez hasta el final de los tiempos. Si de hombre hablamos, este es la joya de la corona.

 

Sus servicios no son simples, complicidad y lealtad forman un cuadro complejo que carece de la palabra amor, pero que usará de ser necesario y en el momento adecuado. La construcción de chico malo no fue espontánea por eso mismo es auténtico, su sufrir como la de muchos dada en su mayoria por la carencia los envuelve de cierta empatía convenenciera, ha sabido leer a la persona que tiene enfrente, sabe que una caricia vaga y lánguida es la oportunidad de algo, ese poder inexistente otorgado por nosotras nos jugará en contra, tarde o temprano como cualquier otra relación nos arrepentiremos de ello.

 

Algo pasa con el chichifo que siempre será bien visto, ganará como siempre y como nunca, nació del patriarcado y morirá en el; mientras que las putas asimiladas o ejercidas siempre serán las malas. Algo tiene el chichifo que una y otra vez caemos en él, un mal necesario con precio y caducidad. Al chichifo se le busca, se le persigue, se le casa. Al chichifo se le viste, se le calza, se le mantiene, pero nunca, ¡NUNCA! se enamora una de él, así como ustedes de nosotras. Como es arriba, es abajo.

 

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