“Grande,
Muy Grande, Grandísimo”… fue un texto que incomodó a algunas conciencias,
pero después de meditar el por qué, he aquí algunas de las conclusiones a
las que llegué.
Nunca he dado un agradecimiento público a todas las personas que por afición
o por error me han leído y por lo cual reitero, agradezco usen parte de su
valioso tiempo para hacerlo. Tal vez muchas personas no se habrán dado
cuenta aún, que Zitadina la escritora, ha abordado este espacio “desde el
cajón del tocador” en total neutralidad, y en realidad no me quedaba otra
opción, o manejaba los escritos en primera, segunda y tercera persona para
poder abordar los temas o simplemente estaba perdida, ya que no es fácil ser
juez y parte, pero aun así decidí arriesgar. El hablar mal de todos y de
todas, con censura y sin ella, a favor y en contra, es lo que me ha
caracterizado, hubo un tiempo al inicio de los escritos que mis letras eran
críticas fuertes hacia las chicas trans y las que ejercían el
acompañamiento, incluso algunas hoy día me detestan por eso, en los últimos
tiempos han sido ellos los atacados.
Mi postura hacia la prostitución trans es en contra, eso lo saben de
antemano los administradores de la página y aun así ellos han tenido la
tolerancia suficiente para soportar lo que he escrito aún en contra de lo
que es el negocio; reitero que estoy en contra de la prostitución trans,
pero ojo, estoy a favor de que se legalice para bien de todos. Por otro
lado, el dar explicaciones del ¿cómo? o ¿porqué? abordo ciertos temas sería
una cátedra de disculpas interminables lo cual no volveré hacer jamás, en lo
particular aborrezco a la gente que intenta caerle bien a todo el mundo, no
confío en esas personas, es más creo que se vale ser detestable, se vale ser
único.
Creo tener la razón de lo que escribo, es más creo que todos tenemos la
razón si partiéramos desde el tan mencionado y bien prostituido “respeto”,
pero yo pregunto: ¿Si tus actos afectan a terceros, perdemos ese respeto?.
Desde el 2008 he tenido la fortuna de escribir para esta página que es una
de las más vistas a nivel mundial. Que he sido en mi media lengua la
portavoz de un sentimiento o de muchos sentimientos, eso me lo dirá el
tiempo, pero jamás me creído que uno de mis escritos le haya afectado a
alguien, eso sí que no me lo creo. ¿Que he tenido el afán de ser incomoda?
¡si!, ¿que tengo el talento para hacerlo? ¡si! también lo sé y he aquí el
por qué ellos se sintieron atacados por el escrito.
Ningún hombre soporta que ninguna “vieja” le de reclamos y reclamos y
reclamos. He ahí lo incomodo de mi escrito, que ningún hombre soporta que
tenga que dar explicaciones del por qué se enamora o cómo se debe enamorar,
he ahí otro motivo incómodo, pero para fortuna de todos los hombres
contratistas... ¡Bingo!... una escort jamás se dedicaría a esa actividad, y
quien lo hiciera sería una verdadera estúpida. La página se ha estructurado
de una manera que sea entretenida y divertida para ellos y ellas, sin
equivocarme creo que así ha sido y tal vez la única parte “mamona” de la
revista he sido yo, pero otra parte que no se queda atrás es el foro de
Travestis México, que incluso para los mismos administradores se ha auto
censurado más de un par de veces, y ha sido un espacio que va desde lo más
“informativo” hasta lo más vulgar, y les digo algo, el único que ha salido
triunfador en todo esto ha sido el cliente-forista que ha sabido reírse
burlarse y hacer un chacoteo de lo que otros chillan, los que se ríen son
los verdaderos ganadores, ¡señores ríanse un poco! no se tomen las cosas tan
personales.
Otra de las causas de tanta controversia (y que aquí no para), es la
terrible palabra homosexual (que tanto escalofrió ha suscitado). Si para
alguno fue un insulto, de antemano ofrezco una disculpa, pero yo quisiera
que alguien me diga cómo se les tiene que decir a estos hombres que gustan
de los penes, (ojo, los bisexuales no tienen ningún empacho de que otro
hombre viril los toque o interactué con ellos, eso es un verdadero
bisexual). Si en este mundo hasta lo más insignificante tiene un nombre, si
hasta el polvo tiene un nombre yo pregunto: ¿Cómo se les tiene que nombrar a
ustedes? ¡Si ya se! lo más fácil es decir “¡yo no tengo etiquetas!” “yo no
me preocupo por esas tonteras del nombre” pero yo pregunto, ¿entonces por
qué te victimizas por una simple palabra?, mis amigos homosexuales han
afirmado que ellos jamás tendrían sexo con una Trans ya que las ven como
“mujeres” a pesar de -tener pene- pero ahí está una prueba más de un
homosexual definido. Yo creo que mientras no se tenga una definición la
controversia seguirá, pero también pienso que entre adultos aquí nadie es la
víctima, sin embargo para cualquier “hombre víctima” que desee aclarar algo
en persona, con mucho gusto estoy a su disposición, no me oculto detrás de
las letras, si en algún momento he mentido en lo escrito entonces sí que me
reclamen y por si les interesa vivo feliz, amo a quien tengo que amar,
agotada de tanto trabajo lo cual bendigo y a pesar de carecer de belleza y
de un cuerpazo he tenido la fortuna de conocer hombres maravillosos en todos
sus sentidos.
Defiendo mi manera a pensar hasta quedarme muda, así como muchos de ustedes,
lo bueno de ser honesta es que te quedas sin amigos o reiteras el valor de
la amistad… ¡lo que sea!... nadie se da con una piedra en el hocico y aquí
todos
ustedes hoy día tienen la razón y siempre la tendrán. La tienen por un
proverbio chino que reza así: “Cuando el dinero habla, la razón calla”.