En
un punto intermedio, los bisexuales serían atacados por los homosexuales al
considerar éstos que su indefinición resulta abrumadora, ya que son igual de
culpables de eso que tanto les gusta: “lo que tiene un hombre”. En otro
punto intermedio a los bisexuales les sería difícil ser comprendidos por las
mujeres, los tacharían de traidores y de gays de closet. Sin embargo estos
bisexuales realmente viven y gozan en las vertientes de los dos mundos
camuflajeados que se crearon para sí mismos.
Recientemente surgió un nuevo termino de supuesta bisexualidad donde de
manera contundente “ellos” no se definen ni gays, ni heterosexuales (vaya
confusión) porque para él las etiquetas dejaron de serlo cuando se quito la
culpa; extrañamente este “ente raro” cabe en la sociedad común a la
perfección, incluso fuera de la Bisexualidad oficial, ¡por que eso sí!
“ellos” jamás besarían a un hombre o tendrían sexo con uno que se viera tan
similar a él (lo cual saldría del canon de bisexualidad) porque eso sí, él
es bisexual en el terreno sexual pero maricon jamás.
Un hombre como le llamo yo “Transfílico”, follandose a una Transexual, si
los vemos en cámara baja y por detrás ¡perdón! son dos hombres teniendo
sexo, pero si los vemos en cámara alta y de frente es un hombre y una mujer
follando, he ahí lo incomprensible para el resto del mundo normal que dejo
de juzgarnos a nosotras las Trans y que ahora se vuelcan en ellos los
“indefinidos” y hoy día son ellos los vulnerables. ¿Y por qué razón lo son?
Sin definición alguna no existe el nombre adecuado para llamarlos como tal
(a lo que muchos les vale madres), por dicho motivo no existe la confianza
de confesarlo a los otros para sentirse de cierto modo “aceptado” ya que
como les explicas que no eres gay pero te gusta un pene, eso sí, que no sea
de hombre (¡o sea! ¿Cómo?), y aunque haga hincapié en el miembro viril, si
este no existiera en las Trans ¿Cuál sería el conflicto entonces?.
La presión de no sentirte libre y después serlo con las consecuencias que
esto trae, sí es una presión de ida y vuelta, por que en los terrenos de la
fisiología humana solo exiten dos sexos el masculino y el femenino, lo cual
indica que si hombre se inter relaciona con otro hombre de manera fisíca, a
este de manera simple, se le llama homosexual con todo lo terrible que suene
la palabra, para fortuna de los nuevos bisexuales el avance de la ciencia
los salva, les da opción del gusto por las trans, que no son otra cosa que
un aborto de la misma ciencia, nuevamente vulnerables para la sociedad
cerrada, más no vulnerables para su gusto particular; ¡ojo! para fortuna de
la féminas los nuevos bisexuales jamás dejarán de ser hombres-machos-cabríos
aunque gustosos se pongan en cuatro.
Vulnerables lo son si deciden destaparse de buenas a primeras sabiendo que
el camino no será nada cómodo ni agradable y menos para los que gozan de
ingresos altos (los pobres casi nunca tienen nada que perder). Aquí el
dinero es factor de vulnerabilidad y accesibilidad, para desgracia del
susodicho solo será buscado por las lobas hambrientas de su dinero (¿dónde
quedan los sentimientos?), los nuevos bisexuales tienen todas las de perder
al introducirse en un mundo desconocido, por eso la armadura es pesada, por
eso no salen de su castillo, por eso Dulcinea tiene que ser mujer.
La presión de los hombres por el hecho de ser hombres en una sociedad de
hombres los está minimizando a los nuevos bisexuales, su supuesta liberación
sexual los ha vuelto tan pasivos que muchos se han vuelto impotentes,
eyaculadores precoces, apáticos sexuales o parásitos sexuales (los que
buscan que ella page todo y además haga todo) o en su defecto patanes
abusivos y ególatras; con tanta presión no será tan fácil cabalgar en ese
llano aunque los perros ladren y ladren diciendo ¡Dios salve al pobre
bisexual vulnerable! todos queremos abusar de él, dejarlos sin dinero, sin
identidad, sin dignidad, volcar en él la frustración de que jamás será
nuestro, volverlos locos de aquello que han probado y que para su desgracia
se volvió en molino de viento. Yo afirmo: “un hombre nunca deja de ser
hombre, aunque sus actos digan todo lo contrario”.