“Aunque el orgullo no es una virtud, es padre de muchas virtudes”
John Curton Collins (1848 – 1908) Crítico literario inglés
Orgullo ¿de qué?
Esto es la cultura de nadie, el mundo de nadie, donde la mayoría se burla de si, del payaso que fueron, del payaso son y del que serán. Para ello los últimos días del mes de junio de cada año, las calles se tapizan de colores clandestinos que miran su poca luz brillar, sus risas forman parte del vestuario, y el descaro se engalana de sutil vulgaridad. A la conciencia se le olvidó el asco, se le olvidó el motivo, la sonrisa ensangrentada afirma que aquí ¡algo huele mal!, que bella cultura, que bello mundo.
Orgullo Gay. Entre sus tantos significados prefiero quedarme con este “alegre”, y ¡si!, eso somos, los que formamos parte de un colectivo donde se nos ha catalogado a todo aquel que tiende a ser diferente, pero feliz; y sin duda salir avante de lo normal es motivo de una fiesta así que ¡vengan!, ¡miren! De lo que es capaz una comunidad unida.
Pero mi optimismo es poco radicando en el capital de la esperanza. España por ejemplo, alzó su voz en este año a favor de la comunidad transexual, (¿lo sabías?). Esta vez fue un grito por una causa específica y cada año se toma un motivo para hacer de la diversidad más que una simple fiesta. ¿Cuáles fueron los motivos de México este año?. Los motivos le sobraban y aunque atropellados los pretextos, dos de ellos pasaron sin pena ni gloria: la unión matrimonial de ambos sexos de manera legal, y de manera paupérrima era motivo para enseñar las tetas a la menor provocación. Yo creo que no, pero si era un gran motivo para gritarlo a los mil vientos con las miles de gargantas todas en una sola voz.
Orgullo ¿de qué? me pregunto. Si pocas son las que me detengo a contemplar y a admirar, ¿cual de ellas que marchaban esa tarde y las que seguro estaban contemplando el espejo realmente son motivo de orgullo?, si todos sabemos que lo diferente aún en lo diferente se hace a un lado, ¿quién aplaude eso? . ¿Quién le dice ¡bien! A la que hace la diferencia?, pocos, pero aún esos pocos no necesitan exhibirse por parte de ningún lado para saber que si se puede ser el orgullo de uno mismo.
Sé que algún día llegará la marcha a donde nadie tenga que exigir igualdad; hoy no es el momento, menos si se realiza cada año. Hoy es el día de efectivamente marcar la diferencia de lo incorrecto por lo correcto, donde el buen gusto no esté peleado con la fiesta, donde tu trabajo digno te enaltezca, donde haciendo las cosas de manera correcta propicie que casarse y adoptar sea lo más común, donde dejemos de depender de cualquier partido político y que se nos de lo que por orgullo nos pertenece.
Mi orgullo de manera egoísta, es la de darme el lujo de aparecer en Travestis México sin dar nada a cambio, ni recibir nada a cambio, bendecida una vez más por haber obtenido amistades, grandes amistades, de las cuales no tengo mas que admiración y respeto.
¿Y tú, me puedes presumir tu orgullo?
zitadina@hotmail.com
Zitadina
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