“Lo mucho se vuelve poco, con sólo desear otro poco más”
Francisco de Quevedo y Villegas (1580 – 1645). Escritor español
Falsa Realeza*
“Una hermosa mañana, en un poblado de gente muy dulce, un hombre y una mujer soberbios gritaban en la plaza pública “¡Amigos míos, quiero ser rey!”, “¡Quiero ser reina!”; reía él, temblaba ella, se aturdían el uno y el otro, y efectivamente toda la mañana fueron reyes y toda la tarde con el alzarse de las tapicerías carmesí sobre las casas, avanzaron rumbo a los jardines de palmeras…” Arthur Rimbaud.
Gritad o callar, la libertad nos da toda esa facultad del ser. La clase no va peleada con la discresión, un vestido Chanell no hace a una dama, un Rolls Royce no forma a un caballero. Lo que sale de la boca es lo que forma a uno, y el de cómo lo expresa, su educación.
Hablar con la boca llena, es oir a una hiena cantar. Cuantos aplausos falsos y provocados, y cuantas cosas escritas al azar, quien tiene el poder de la pluma, tiene el poder de la intimidad, de si mismo y de los demás, las otras hienas gritan felicidades, y escupen lo poco que saben, se ponen la corona, y solo un loco se vanagloria de si, sólo un cómico hace reir a los demás, y sólo tú puedes hablar de mi.
Los triunfos y las derrotas se viven, se gozan, es más se comparten. ¿Y a quién le gusta compartir lo que siente suyo? Llámese un hecho o un momento, llámese el fuego o la ternura, llámese tú boca floja o mi respeto. Con clase se nace, pero aún no está escrito que no me la puedo formar. Un rey para sustentar la corona se la gana, es la parte principal de su reino, es la pieza principal del ajedrez y ningún rey que se diga rey, permite la invasión.
Intimidar es acción de dos o hasta de más. Lo relaciono con la “buena mesa” donde los comensales degustan, beben y disfrutan, charlan y comulgan para si, saben como utilizar los cubiertos, opinan de la sazón y hasta dan consejos de la sal y la pimienta, y no solo alimentan el cuerpo: el alma es la pieza principal. Se dice que un caballero no tiene memoria, pero yo digo que debería tenerla y bien plantada, que nunca se olvide que es un caballero, que tenga la memoria viva para recordar con gusto y orgullo lo que lo hizo vibrar, porque eso fue sólo para el; él fue el rey, como tal se le trató y que como tal se comporte.
En el arte, el sexo y en la poesía se tocan puntos sensibles sea que se habla para bien o para mal, solo tú y yo tenemos eso que va enredando tu vida y la mía, si la luna que está en el cielo se vuelve indiscreta, no tengo yo porque gritarlo, solo vuélvelo mágico para ti y para mi. Ama locamente pero solo ama tú.
*Texto inspirado en el foro de Travestís México
Zitadina
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