
Un tribunal de Osaka aceptó ayer conceder la adopción de una niña a una
mujer transexual, lo que supone la primera vez en el país que se
reconoce el derecho a ser “madre legal” a una persona que se ha sometido
a una cirugía de reconstrucción genital, lo que, según los expertos,
puede sentar un precedente jurídico.
En este tipo de casos los tribunales suelen cuestionar si lo que
califican como “personas con trastornos de identidad sexual” son capaces
de “entablar una relación paterno-filial saludable” al convertirse en
padres adoptivos.
La decisión del tribunal de Osaka “ofrecerá una nueva opción” a las
personas transexuales que quieran tener hijos, según dijo el profesor de
ginecología y obstetricia de la Universidad de Okayama, Mikiya
Nakatsuka. El caso también supone “un paso decisivo en el reconocimiento
de la diversidad de género y de familia”, según este experto.
En otro caso previo sobre el derecho a la paternidad de personas
transexuales, el Tribunal Supremo nipón reconoció a un hombre como padre
legal del hijo de su esposa, nacido tras someterse ésta a la fecundación
in vitro con esperma donado por una tercera persona.
Antes de esta decisión tomada el pasado diciembre por la máxima
instancia judicial del país, dos sentencias habían negado a la pareja el
derecho de inscribir al niño que ahora tiene 4 años como su hijo
legítimo y darle el apellido del padre.
La sentencia recordaba que en Japón se reconoce el cambio de identidad
de género a los transexuales que lo deseen, así como el derecho a que se
casen, y abrió la vía al reconocimiento de la paternidad o maternidad a
las personas transexuales.