
Después de
recibir dos medallas por su desempeño como soldado de élite de las
Fuerzas Militares, Navy Seal, de Estados Unidos, Kristen Beck decidió
retirarse de la milicia y publicar un libro donde relata sus 20 años de
servicio y en el cambio de sexo al que se sometió.
Beck era considerado como una de los soldados más capacitados del mundo,
cuando decidió retirarse de la Navy Seal, meses antes de la invasión -en
mayo de 2011- a Pakistán donde murió Osama bin Laden.
Tras su retiro, y con la ayuda de la escritora Anne Speckhard, relató su
vida dentro de la milicia en un libro que se llama "Warrior Princess",
Princesa guerrera, donde explica cómo su personalidad femenina lo ayudó
en lo emocional.
Mientras permaneció a la Navy Seal, Kristen dejó de lado su sexualidad y
se dedicó únicamente a ser un soldado de élite dedicado a la batalla.
Después de abandonar su vida militar, el ex soldado creó una
organización para ayudar a los soldados que luchan en el extranjero a
regresar a su vida civil.
En tanto Anne Speckhard comentó a la cadena de noticias ABC que "Kristen
realmente quería ser una niña, se sentía como tal desde muy temprano en
su infancia".