Este
grupo de argentinas son las primeras en hacer una compañía de teatro
formada exclusivamente por travestis y transexuales.
Eligieron La casa de Bernarda Alba de García Lorca como homenaje al
célebre autor que fue ejecutado por homosexual y por su ideología y por
el ambiente de represión que se vive en la obra, el cual no es
desconocido para ellas. “Nos sentimos identificadas con toda esa
opresión. Hemos padecido los prejuicios por querer vivir la vida que uno
desea, manteniendo una apariencia que no es hasta que rompés las cadenas
y decís: ‘Soy lo que quiero ser”’, dijo a AP Geraldine Carrizo, la
actriz que interpreta a la criada Poncia.
Carrizo y sus compañeras estaban cansadas de los prejuicios que la
televisión y el teatro tiene hacia ellas y que hacen que sólo les
ofrezcan papeles de prostitutas, por eso crearon “Ar/TV Trans”, la
compañía de teatro transexual para poder interpretar otro tipo de
personajes a los que se les suele dar.
Algunas de las transexuales que participan en el teatro se prostituían
al no poder obtener un trabajo digno por los prejuicios de la gente pero
en Argentina el tema de los derechos LGTB está mejorando cada día más y
rápidamente en comparación a la situación anterior. Al poder cobrar por
su trabajo en el teatro, algunas de las actrices de la obra no necesitan
volver a prostituirse porque ya tienen para poder comer, aunque no todas
tienen la misma suerte “Queremos romper con el rol de la prostituta”,
agregó Ruiz, quien dijo que en el pasado ejerció esa profesión. “Cuando
termina la función, la compañera se lleva algo de dinero que puede
servirle el día de mañana para comprarse lo que necesita sin necesidad
de salir a la calle a trabajar. Esto nos sirve para reinsertarnos en la
sociedad. Al final de la obra nos ponemos contentas porque estamos
haciendo algo y no vendiendo el cuerpo”.