Ahora
es ella, Gloria. En pocos días podrá tener en sus manos su nueva acta de
nacimiento donde dirá que física, emocional y, sobretodo legalmente, ya
es mujer.
Atrás quedarán los actos de discriminación a los que se tuvo que
enfrentar cuando presentaba su identificación con una fotografía y un
nombre masculino, pero ante los ojos de todos, era una mujer.
Gloria, como pidió ser nombrada para evitar señalamientos, es una de las
capitalinas que en diciembre pasado inició un juicio por reasignación de
concordancia sexogenérica ante el Tribunal Superior de Justicia del DF (TSJDF).
El propósito fue tener una nueva acta de nacimiento que, sin anotaciones
al costado que recuerde su antigua identidad de hombre, la acredite ante
la ley como mujer.
“Mi proceso de reasignación empezó en el 2003, cuando tenía como 14
años. Pero en sí, la preferencia que yo sé, que me sentía una niña y ya
ahora que soy una mujer, es desde siempre, desde que tengo uso de
razón”, dice Gloria.
La primaria y la secundaria fueron muy duras. “Tenía la voz más delgada
que ahora, los niños me acosaban, aunque unos me defendían”.
Años después empezó a tomar tratamientos hormonales para adelgazar su
voz. “Empecé a hacer cositas a escondidas de mi mamá para que no notara
el crecimiento del busto... los problemas más fuertes vinieron cuando
empecé a travestirme, a hacerme ya más mujer”.
La discriminación se volvió lacerante. La gente la cuestionaba: “¿Usted
por qué está vestida de tal forma si en sus documentos dice otro
nombre?”. Una vez intentó viajar a Cancún pero la detuvo personal del
aeropuerto porque la foto de su pasaporte no coincidía con su presencia.
La insinuaron que andaba con narcotraficantes.
El cambio en la ley
El 10 de octubre de 2008, el GDF publicó en su Gaceta Oficial las
reformas al Código Civil y Código de Procedimientos Civiles para poder
solicitar el levantamiento de una acta de nacimiento por reasignación de
concordancia sexogenérica, para quienes quieran el reconocimiento legal
de su identidad de género, explica Hegel Cortés, director general del
Registro Civil. Hasta febrero de 2012 se habían logrado 82 casos.
Antes, el cambio se escribía en una nota al margen del documento
oficial. El 16 de febrero de 2009, un juzgado de lo familiar del TSJDF
emitió la primera resolución para que una mujer que antes era hombre
tuviera su nueva acta de nacimiento.
Se conservaron sus dos apellidos, el nombre de padres y abuelos, su
lugar y fecha de nacimiento. El nuevo documento apareció como un
registro extemporáneo. El anterior se quedó reservado por la autoridad.
Explica que una reasignación sexogenérica inicia con el trámite de un
juicio en el TSJDF, con la ventaja de que el acta de nacimiento a
cambiar puede ser del DF o de otro estado, aunque sólo aplica para
mexicanos.
En el juicio se deben presentar pruebas como los dictámenes sicológicos
y médicos de la persona interesada que indiquen que es apta para la
reasignación; entre ellos la operación de cambio de sexo.
El Ministerio Público y el Registro Civil dan su opinión y unos tres
meses después, el juez dicta la sentencia y ésta se inscribe en las
oficinas centrales del Registro. El acta anterior queda resguardada en
el archivo.
Comenta que los casos logrados hasta ahora tienen representatividad a
nivel nacional, pues se han aprobado reasignaciones de personas nacidas
en el Edomex y Oaxaca.
Detalla que el promedio por año de casos podría elevarse si fuera un
trámite más accesible, operativo y sólo administrativo como sucede en
España, según ley del Registro Civil.
Agrega que por ahora, los costos de los abogados y los dictámenes
médicos son costosos, sobre todo, porque debido a la falta de
documentación legal, es difícil encontrar un trabajo estable.
Dice que en este país, así como en Brasil y Cuba, donde la ley ya aplica
a nivel nacional, “estamos a la par en derechos, en términos
comparativos” y resaltó que “en la mayor parte de América Latina no
existen este tipo de derechos”.
Candados de seguridad
La persona reasignada está obligada a informar a su cónyuge su situación
legal, sólo si deciden casarse.
El Registro Civil avisa del cambio al Instituto Federal Electoral (IFE),
las secretarías de Relaciones Exteriores (SRE) y de Hacienda (SHCP), la
Procuraduría General de la República (PGR) y del DF (PGJDF).
El aviso, explica Cortés, es porque el cambio
no significa que ya no tiene sus obligaciones anteriores. Los cambios a
la ley incluyeron apartados que evitan que una persona que cambió de
identidad pueda evadir la justicia, pues en el Registro Civil queda el
expediente.
Asher Silva, abogado especialista, ha visto cómo, quienes obtienen su
nueva identidad, “se pueden reintegrar a la familia, amistades, trabajo,
escuelas y al desarrollo profesional en todos los sentidos. Un documento
puede hacer la diferencia en la vida de alguien”. Critica que aún haya
actitudes de discriminación.
Para lograr su reasignación sexogenérica, Gloria padeció para conseguir
dinero y pagar su cirugía.
fuente:
http://www.eluniversal.com.mx/ciudad/110638.html