1.-
Como ciudadana mexicana que siempre se ha ubicado y apoyado las causas y
a las/los candidatas/os de izquierda, reconozco el avance de las
posiciones del documento Propuesta Programática 2012. Un país de
Iguales, con Justicia, Libertad y Soberanía, presentado el pasado martes
7 de febrero por Cuauhtémoc Cárdenas y bienvenido por el candidato
presidencial de las izquierdas, Andrés Manuel López Obrador.
Considerando su falta de posicionamiento, a lo largo de su trayectoria,
con respecto a los temas de la población de la diversidad sexogenérica y
a lo limitado de las que asumió con respecto a las cuestiones de género,
lo que ocurre también con López Obrador, representan un avance el apoyo
que ahora da a las uniones de parejas del mismo sexo (incluyendo su
derecho a la adopción) y el reconocimiento que hace del que debe asistir
a las mujeres para la interrupción legal del embarazo, ambos derechos en
las mismas condiciones en que se han establecido en el Distrito Federal.
2.- De manera semejante, he manifestado públicamente que votaré y
apoyaré la candidatura de López Obrador, aun cuando considero que la de
Marcelo Ebrard hubiera representado la propuesta de una izquierda
moderna, más acorde con las necesidades y posibilidades de nuestros
días, particularmente por lo que hace al reconocimiento, garantía,
protección y promoción de los derechos de la población LGBTTTI que -como
todas/os sabemos- no fueron apoyados por López Obrador y sí por Ebrard.
No obstante, lo haré ante los hechos fundamentales, por un lado, de que
la definición del candidato de las izquierdas partidistas no condujo
(aunque hay aún riesgos por delante como el de la determinación de las
candidaturas a los otros puestos de representación popular) y a la
necesidad de evitar que regrese el Partido Revolucionario Institucional
al poder o que continúe el Partido Acción Nacional al frente del rumbo
de la Nación.
3.- He de señalar, sin embargo, de nueva cuenta la ausencia en la
propuesta de Cárdenas y en los pronunciamientos de López Obrador, de
manera semejante a lo que ocurrió durante la reforma del párrafo tercero
del artículo 1° constitucional, que llevó en junio de 2011 a la
constitucionalización de los derechos humanos -cuando, en contra de
propuestas surgidas en la propia izquierda, las y los legisladores de
ésta no incluyeron a la "identidad de género", en las modificaciones que
llevaron a la inclusión del término "sexuales" entre los causales de la
discriminación que ese artículo prohíbe- del tema de la identidad de
género y del reconocimiento de los derechos y la dignidad de las
personas trans (transexuales, transgenéricas, travestistas, variantes de
género).
4.- La cuestión de la identidad de género -es necesario insistir- no es
la misma que la de la orientación o preferencia sexual. Las personas
trans tenemos demandas compartidas con homosexuales, lesbianas y
bisexuales, pero también situaciones, necesidades y reivindicaciones
específicas. No somos las/os hermanas/os menores que aceptamos ir a la
cola, no somos la mera imagen de la iconografía LGBT. No estamos
dispuestas/os a seguir viendo pospuestos nuestros derechos y dignidad
hasta el momento en que las y los políticos se sensibilicen y entiendan,
o para no asustar a las clases medias o hasta que se cumplan los
legítimos derechos por orientación o preferencia sexual.
5.- Demandamos el reconocimiento a la personalidad jurídica de la
identidad de género de las personas trans en todo el país, lo que
implica reformas legislativas en leyes federales y la adopción de
políticas públicas; reivindicamos el acceso a una atención sanitaria
específica para las personas trans, de calidad (que incorpore los
adelantos de la ciencia en el mundo) y públicamente cubierta por el
Estado, en tanto derecho humano a la salud (lo que no implica la
patologización de la condición de género de las personas trans, de
manera semejante a como hoy se sabe que no es un padecimiento la
condición de embarazado de las mujeres o de desarrollo de las y los
niñas/os y adolescentes), consagrado en instrumentos internacionales de
Derechos Humanos suscritos y ratificados por nuestro país y en el
artículo 4° de la Constitución (el derecho a la protección de la salud);
acceso a un empleo decente sin discriminación, como lo establece la
Organización Internacional del Trabajo; la prevención, sanción y
eliminación de los crímenes de odio por transfobia en contra de las
personas trans, lo que implica, entre otras acciones, su tipificación
junto a la de los crímenes de odio por homofobia (y otras causales) en
el Código Penal Federal; el reconocimiento e incorporación de las
mujeres y los hombres trans en las leyes generales y estatales, en los
programas federales y locales y en los presupuestos que se plantean la
igualdad entre mujeres y hombres y asegurar a las mujeres el acceso a
una vida libre de violencia, lo cual implicará el reconocimiento de la
diversidad de hombres y mujeres que habemos en México y en el mundo,
entre otros asuntos cruciales que forman parte de la agenda trans.
6.- Sabemos que en los casos de las y los aspirantes a la llamada
candidatura de la diversidad sexogenérica (con un lugar seguro en la
cuarta circunscripción plurinominal) del Partido de la Revolución
Democrática (PRD) (al menos por lo que hace a Lolkin Castañeda, Jaime
López Vela y Manuel Oropeza) -quienes en diferentes momentos se han
pronunciado y han participado, con mayor o menor congruencia y fortuna,
en la reivindicación, defensa y promoción de nuestros derechos,
particularmente por lo que hace a las reformas legislativas en la Ciudad
de México que llevaron al "Levantamiento de una nueva acta por
reasignación para la concordancia sexogenérica", aprobada en la Asamblea
Legislativa del Distrito Federal el 29 de agosto de 2008 y que entró en
vigor el 24 de noviembre de ese año, así como en incorporación de
mujeres trans en la estructura partidista del PRD y del Partido del
Trabajo abierta a la población LGBTTTI- también han hecho público su
compromiso con el reconocimiento de los derechos humanos de las personas
trans. A quien vaya a ocupar la candidatura de la diversidad haremos
llegar en su momento estas demandas y reivindicaciones.
7.- Tomando en cuenta este conjunto de razones, en lo personal, exijo a
Andrés Manuel López Obrador y a las y los partidos que conforman el
Movimiento Progresista a que incorporen de manera clara y específica
(sin ambigüedades) el reconocimiento, defensa y promoción de los
derechos humanos, y en concreto de los anteriormente enlistados, de las
personas de la población trans, en la Plataforma Electoral y Programa de
Gobierno del candidato presidencial y de los/las demás candidatos/as a
los distintos puestos de representación popular que se elegirán el
domingo 1 de julio.
Angie Rueda
Mujer activista transexual.
fuente:
http://www.boy4me.net/reconocimiento-de-los-derechos-humanos-de-las-personas-trans-en-la-plataforma-electoral