La
primera vez que vi a Vivian fue en una comida con amigos. Me llamó la
atención la discreción con la que se desenvolvió. Su plática era muy amena e
informada. Aquella ocasión contó parte de sus peripecias existenciales, de
cómo llegó de Venezuela a México. Ella es mexicana pero se crió entre ambos
países. Conserva un acento peculiar que la hace muy interesante y posee una
femenina voz carente de impostaciones. Por supuesto me gustó mucho ella.
¡Por supuesto! Es muy sensual y no porque destaque una parte de su anatomía,
que ese día mostraba más que generosa a través de un pronunciado escote
donde se asomaban algunos de sus tatuajes en la espalda y arriba de un
pecho, lo que crea un constante punto de atracción sobre ella.
Lo que sobre todo atrae son sus facciones, que revelan una parte sustancial
de su personalidad. Sus ojos son expresivos y tiene un dejo de coquetería
cuando sonríe. Así que cuando los administradores de la Página me sugirieron
entrevistarla, acepté gustoso el encargo sabiendo que pasaría un rato muy
agradable con ella. Esto es fácil decirlo porque las horas vuelan en su
compañía. Esta entrevista se hizo en un céntrico café y sin darme cuenta
pronto oscureció mientras ella me contaba detalles de su vida. Por supuesto,
lo primero que me dijo es que no comentaría nada al respecto de temas muy
íntimos.
Amigos, tengo el placer de presentarles a:
Vivian Gallard

Entiendo que no quieras hablar de temas muy
íntimos pero, ¿por qué?
Porque creo que mi trabajo tiene mucho que ver con la discreción. Con el
encuentro íntimo en donde una persona se te revela en su naturaleza más
propia, en ésa que no quiere mostrar todos los días. Excepto en estos
encuentros donde busca un contacto humano; ser acariciado, ser tocado como
no lo puede hacer de forma cotidiana. Esto es algo muy importante y privado.
Por eso soy tan hermética con respecto a mi intimidad. A cosas de mi vida.
Te puedo decir que no cualquier amiga puede quedarse conmigo. Yo misma no me
gusta quedarme más de una noche fuera de mi casa, de mis cosas: de mi
intimidad. Por eso no viajo mucho. Requiero de mi espacio.

Ese espacio, ¿te llevó tiempo
conseguirlo?
Sí. Mi
decisión de vivir como una mujer transgénero fue muy difícil. Fue una
decisión que en principio mis padres no apoyaron. Tuve que arreglármelas yo
sola. Trabajé en varias cosas. Tenía experiencia en el manejo de alta
coctelería porque estuve trabajando en un importante hotel en Maracaibo,
Venezuela. Empecé desde abajo y acabé en el bar, preparando bebidas.
Cuando me mudé a México, pensé que podría seguir en esta profesión. Pero mi
experiencia no fue validada. Así que comencé en un restaurante de esos
estilo americano. Desde abajo. El problema surgió cuando aspiré a otro tipo
de puesto y las trabas que antes aparentemente no existían, se hicieron
evidentes.

La discriminación se disfraza de muchas formas. Así que a pesar de que ya
tenía prohibido revelar mi verdadera identidad en horas de trabajo, de
pronto, el argumento, era que por ser yo muy buena en mi trabajo, se
requería que me enviaran a un lugar lejano a mi casa y en condiciones
laborales de peligro. Era tan buena en mi trabajo que este era el premio, lo
que cancelaba cualquier legítima aspiración a un puesto gerencial o
administrativo. Finalmente me obligaron a firmar un acuerdo de conducta e
imagen basado en mi contrato, que era humillante. O podía elegir la
renuncia. Elegí la renuncia.


Tengo entendido que después pasaste malos momentos
En especial porque no tenía documentos. Apenas hasta 2010 pude iniciar el
proceso para la reasignación legal y llevé a cabo el juicio de corrección de
acta para la concordancia sexo-genérica. En febrero de este año me dieron mi
acta nueva y en marzo recibí mi IFE.
Ya antes habías participado en un grupo
activista en pro de los derechos de la comunidad transgénero
Es cierto. En 2008 formé parte de un grupo activista. Ese año también me
hice mi primera cirugía de busto.

Ese año no fue muy bueno para ti.
Si te refieres a que pasé ocho meses fuera de circulación por un accidente
que sufrí en un taxi, pues sí no fue un buen año. Tuvo como beneficio que a
partir de entonces muchas diferencias que mantenía con mis padres se
disolvieron. Ahora puedo decir que llevo una relación muy hermosa con mi
familia.
Previo a este accidente, ¿estabas en TVS México?
Así es. Ante la necesidad laboral, un día compré unos condones y un
lubricante y me salí a la calle. Fue ahí donde, por ser yo muy friolenta,
alguien me dijo que por qué no lo intentaba en la Página. Que internet era
más cómodo.

Resultó cierto. Me tomé unas fotos con mi celular y le escribí a los
administradores de la Página. De inmediato me aceptaron pero me orientaron
muy bien. Me dijeron con quién debía tomarme las fotografías. Lo hice y de
repente la vida me cambió. Tenía tiempo para mis cosas y podía utilizarlo
muy racionalmente. Administrando mis citas de trabajo con mis actividades
personales, entre las más importantes está que deseo terminar mis estudios.

He visto que en
ese sentido eres muy inquieta. Creo que puedo decirte que te considero una
persona educada; con mucha educación formal
Sí. Siempre he sido inquieta a este respecto, seguro que por el hecho de que
mi padre es maestro. Desde niña me ponía problemas y actividades para
resolver. Así que tengo mucha inquietud intelectual. Recién estudié un
diplomado en diseño de interiores y actualmente tomo un curso de dibujo para
cómic.

Uno de tus
tatuajes te lo hiciste tu sola, ¿no?
Sí. Éste de la pierna y yo misma fabriqué la máquina para hacerlo.
¿Estudias
algo más?
Actualmente estudio metafísica, estoy aprendiendo programas de diseño. Esto
porque, planeo aprender diseño de joyería fina y accesorios en programas 3D.
También estoy aprendiendo guitarra flamenca; algo que siempre quise hacer.

Tu guitarra es muy
bonita
Sí, es una Valenciana de Abeto alemán, la mandé a hacer con un luthier a
España. El sonido que se desprende de ella siempre me ha parecido singular
¿Te gusta mucho el
flamenco?
Es mi música favorita
Aunque por lo que he platicado contigo, entre tus guitarristas favoritos,
hay dos clásicos.
Sí, mis favoritos son: Julio César Oliva y Agustín Barrios Mangoré; también
adoro la música de Francisco Tárrega y Antonio Lauro. Sin embargo, déjame
decirte que el primero que escuché en vivo fue a Paco de Lucía y lloré.
¿Por su
virtuosismo?
Eso lo define a él. No. Lloré por la forma en que toca la guitarra y por lo
que le hace decir, por lo que expresa con su sentimiento y las notas
musicales.
Se que eres muy
musical.
Sí. Me gusta mucho la música. De hecho me gustaría algún día vivir en
Austria, precisamente en Viena, la ciudad de la música. Pero no voy a morir
sin visitar España.
¿Cuales
serían tus compositores clásicos favoritos?
Sin duda Beethoven. Y luego Paul Dukas.

Veo por tu libro,
que te gusta mucho leer.
Sí. Leo lo que sea. Para mí la opinión no cuenta. Lo que cuenta es el
conocimiento sumado a la experiencia. Así que en un libro eso es lo que
busco, la experiencia humana. Por eso me gustan las novelas clásicas.
También las de género.

He leído con mucho
gusto a Bram Stoker, a H. P. Lovecraft, a Pérez-Reverte, a Michel Ende.
Incluso los churros de Dan Brown los he leído.
También por eso me gusta que, cuando voy al cine, lo que hago con
frecuencia, es ver adaptaciones de libros que ya haya leído. De ahí que me
encantara Drácula de Bram Stoker. Y me gustan muchos las películas de
ciencia ficción.
Esto es lo que me gusta hacer para divertirme. En este sentido no soy muy de
bares y fiestas. No fumo, no tomo, como sano y hago ejercicio. Soy bastante
tranquila.
¿Consideras alguna
obra de arte, insuperable?.
Creo que todas están hechas para ser auténticas e insuperables. De ahí que
no se pueda destacar alguna. Vivaldi o Miguel Ángel hicieron obras únicas e
irrepetibles. Por definición: insuperables.

¿Recuerdas algún
diseño perfecto?
La esfera, claro. Y la espiral. El círculo es lo perfecto.
Por cierto,
el libro que estás leyendo, ¿es sobre Metafísica?
Si.
¿Por qué?
Creo que la metafísica me ayuda a comprender que soy una entidad completa
entre mente y cuerpo. Y que el espíritu se manifiesta en lo que el cuerpo
hace. Los principios definen al espíritu. En este sentido me gusta definirme
como hedonista.
Cuéntame sobre tu
trabajo.
Me gusta porque conozco gente muy interesante y, como te dije, me deja mucho
tiempo libre para hacer todo lo que me gusta y para aprender cosas nuevas.
Soy sumamente disciplinada. Me considero bisexual y lo disfruto mucho. Busco
el constante equilibrio en mi vida, en lo sexual, espiritual y mental.
¿Bisexual?
Sí, no tengo problema con las mujeres.

¿Te han contratado
para tríos?.
Sí. En varias ocasiones. Con la peculiaridad de que los señores quieren que
se lo haga a su mujer. Luego ellos me llaman por aparte.

¿Cómo te sientes
ante cualquier situación sexual?.
Excitada. Atractiva. Hay algo que despierta en mi una lujuria que sólo
concibo como parte de un servicio que se da en un hotel. Te puedo decir que
en mi casa no me siento igual. No podría recibir gente en mi casa para esto.
Tiene que ser en el hotel para que yo sienta esa lujuria, esa sensación de
entregar mi cuerpo y de entregarme a un extraño la mayoría de las veces.
Al principio fui por
completo pasiva. Pensaba que había una profunda disforia de género en mí.
Pronto comprendí que nada es definitivo. Que todas las estructuras son
inestables. Y más con respecto a la sexualidad. Así que me he hecho más
libre y por eso disfruto intensamente este trabajo.

Conocer a la gente en
un ámbito tan íntimo es un privilegio. Por eso lo bisexual. Te confieso que
en un principio no supe qué hacer con una mujer, como sí supe en su momento
qué hacer con un hombre. Así que me gusta esta indefinición de los roles,
que en el fondo nada sea definitivo.

¿Cuál sería tu
concepto de vida?
La vida es el estado perpetuo del amor. Es la búsqueda por hacernos felices.
¿Que es lo
que más amas?.
La paz en todas sus expresiones.
¿Cómo te
definirías en una sola palabra?
Como libre.
¿Cuál es tu
rasgo principal?
La mirada
¡Sin duda!
¿Te parezco muy inquisitiva?
No, para
nada. Pero tu mirada me parece muy seductora. Bueno, continuemos… Si no
fueras tú, ¿quién te gustaría ser?
Rita Honti, que es una gran guitarrista. O Lita Ford.
¿Cuál sería tu
precio?.
Creo que como cualquier persona soy invaluable. Que si tu me ofreces amor,
con amor te lo pagaría. En todas las relaciones humanas existe un equilibrio
que tiene que ver con la posibilidad de establecer un nexo y ese nexo es ya
un valor por sí mismo, que debemos buscar en los demás y para uno mismo. Ese
valor que estableces en las relaciones cotidianas es la que da la medida de
tu calidad como persona.

¿Cuál es tu ideal
de felicidad?.
Estar aquí y ahora. Contigo. En este momento. En cada momento del día.
Tener, pues, ahorita, esta realidad. Ante mi un café, un chocolate y la
posibilidad de una conversación. Es estar con quien quiero estar. Con quien
elijo estar.
¿Ante qué
eres intolerante?.
Ante la burla. No soporto ver a un ser humano burlándose de otro. Otra cosa
que detesto es la prepotencia.

¿Por qué serías
capaz de matar?.
Por nada. No sería capaz de hacerlo. Me gusta vivir lejos de cualquier tipo
de violencia. Es otra de las cosas que no soporto.
¿Cuál es tu
palabra favorita?.
Amor. Y, sin duda, gracias.
¿Algún color que
te guste?.
El negro
¿Por qué?.
Porque representa tanto el principio como el fin. El vacío y el espacio.
Porque te sugiere que todo puede ser posible. Porque en él caben la duda y
la certeza. Además, ¡porque me queda bien! (se ríe).
¿Algo para
ti que sea hermoso?.
El mar. Su sonido me produce éxtasis. El agua en general es mi elemento
favorito. Contiene la esencia de la vida que es la repetición. El movimiento
constante es un movimiento perpetuo. Eso es perfección.
Una
pregunta de auténtico día de muertos, ¿cómo te gustaría morir?.
En completa paz conmigo y con el entorno, satisfecha de todo lo que he
decidido hacer en mi vida.
¿Cómo te
sientes al ser La Chica del Mes?.
Me siento contenta y agradecida. Lo considero un halago. Algo muy
importante.
¿Algo más que
quieras agregar?.
Lo fundamental: gracias.
Unos
minutos más tarde, en la noche unánimemente fría, sentí nostalgia de dejarla
abordar un taxi, sin decirle algo para mi privado, íntimo, necesario:
Vivian… Vivian…

Vivian
Gallard
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