Zitadina

Ver histórico

“El político debe hablar y obrar muchas veces sin haber pensado ni leído”.

Thomas Macaulay

 

 

 

Señor Vestido De Mujer

 

 

La Delicada Fuerza De Ser

 

Insultar, insultar, insultar. Se facilita con el altavoz de las redes sociales, se maximiza en los medios de comunicación, y en el odio encuentra su verdadero placer. Nuestra superioridad moral nos da el derecho del insulto, nos lo obsequia porque sabe que con él, optemos algo de lo que carecemos: valor.

 

No existe mejor insulto para una mujer trans, que recordarle una y otra vez que es hombre, es más, se vuelve gozoso el hacerlo, como si el tratamiento de reemplazo hormonal no tuviera un costo económico, físico y emocional, como si las operaciones las regalaran y fueran una garantía, como si elegir una identidad fuera cualquier cosa, como si lidiar con la familia y el entorno social no fuera complejo, como si verte femenina fuera tan simple; todo eso y más es desestimado con tanta facilidad, que pareciera que la vida o el destino nos dieron a elegir.

 

La complejidad trans puede ser lastimada incluso por aquellos a los que les gustamos, suele ser agresiva la exigencia de la función sexual, porque es selectiva, y por ende discriminatoria. Es un insulto para ellos no ser la dominatrix activa que su sexualidad exige, por eso mismo la misoginia y la transfobia nos suelen acompañar en la psique humana, de todo aquel que nos conoce. Se nos exige muchas veces ser todo aquello que incluso la gente normal no suele llegar a ser: un conjunto de virtudes que enamoren.

 

Pero si la falta de respeto viene de la gente que tiene un cierto poder, o del gobierno, el insulto es aplastante, y es aquí donde los “wokes” encuentran su razón de ser y confunden las causas, las politizan, si bien pocas son las naciones y sociedades informadas sobre la diversidad y su inclusión; que esa visibilidad pretenda ser minimizada una y otra vez, solo deriva en el machismo violento al cual han acostumbrado a las mujeres trans en décadas, revictimizándolas de doble manera, por lo que son, o por lo que no son.

 

La siguiente cita la escribí hace años en esta misma revista de www.travetismexico.com. Se tituló “Un Toque De Violencia” (1), y tal parece que de aquel entonces hasta ahora, nada ha cambiado:

 

“¿Existe un futuro en esta comunidad Trans? La respuesta es: Sí, para todo aquel que vive de ellas, para todo aquel que mire una oportunidad de ganancia, para quién busque solo su satisfacción, para todo aquello que no conlleve la palabra amor, ni compromiso. El futuro lo mira aquel que se siente solo, y las busca para compensar su monotonía, ese es el futuro para cualquiera de ellas, el uso y el desuso; el alcohol que las mira para soportarlas ve su futuro, las drogas que las alejan de su putrefacta realidad, es su futuro, las bocanadas de humo acompañadas de algún patán que las mira, ese es su futuro. ¿Y qué es el sexo sin amor?, sino su más fiel acompañante que las muerde y no las suelta, todo es violencia ¡TODO! ¿Por qué se los permitimos? Será que busquemos con desesperada ilusión aquel que nos trate diferente, y cuando lo encontremos ¿Qué le ofreceremos?”

 

Hoy más que nunca, con tantos ejemplos a través de la historia LGBT+ estoy convencida que la felicidad es un asunto individual, que recae en la inteligencia de cada uno, y que si te dicen el, ella o elle, eso no puede tener más valor que la construcción de tu persona.

 

Como citó Kenya Cuevas en su momento: “Nuestra Mejor Venganza Es Que Todos Seamos Felices”

 

 

Zitatvsmx@gmail.com

Twitter @zitadina

 

 

 

 

 

Nota importante: Los textos que aparecen en las diferentes secciones de esta página son responsabilidad absoluta del autor o autora y no reflejan necesariamente el modo de pensar de este portal ni de sus administradores.