Tu cuenta Webs amigas

 
  Página principal Contáctanos Recomiéndanos



Pagina nueva 1

Y TÚ ¿ERES HOMOSEXUAL O SÓLO UN
HOMBRE-QUE-TIENE-SEXO-CON-HOMBRES?

Escrito por SOCRATES



Con cierta frecuencia aparecen en nuestro foro “posts” de algunos de nuestros amigos foristas manifestando la angustia que les ocasiona el no saber como considerarse a ellos mismos después de haber estado con alguna chic@; y sobre todo si el encuentro fue agradable, se cuestionan si ese gusto que les ha surgido por los transexuales es un reflejo de una homosexualidad reprimida, desde su más tierna infancia o adolescencia, y que de un golpe ha salido a la luz. A partir de ese momento, piensan, ya no podrán verse al espejo de la misma manera.

Y tímidamente le piden a otros foristas que les ayuden a encontrar esa definición que buscan, siempre con el terror de que les digan que sí son homosexuales, como si se tratara de una enfermedad incurable y mortal, y que les dejaría marcados por siempre, con la vida automáticamente destrozada.

En una sociedad occidental, como la nuestra, es costumbre definir como homosexual a un varón que tiene sexo con otros varones, sin embargo existen muchos casos en que el individuo no se ve a sí mismo como homosexual, y muy probablemente no lo es, y además consideran que su comportamiento sexual no define necesariamente su identidad sexual.

Echemos un vistazo a lo que se piensa en otras culturas al respecto, repasemos algo de historia y dejemos que la sabiduría ancestral nos de su respuesta.

Si la historia y las culturas antiguas no son lo tuyo, te invito a que pases directamente a la PARTE DOS. Este texto es para ti y lo puedes leer en el orden que prefieras.



PARTE UNO



Se conocen múltiples ejemplos, en culturas orientales, de la existencia y aceptación social de los homosexuales y de los travestis. La diversidad sexualidad es tan vieja como la humanidad misma y por lo tanto es tan natural como respirar.

En casi todos los casos, la homosexualidad no sólo era tolerada, sino vista como algo socialmente aceptable e incluso heroico, siendo objeto de ritos de iniciación secretos de adolescentes con la idea de afirmar su valor como guerreros. Todas las culturas que surgen antes del siglo VIII A.C. y todavía hasta el siglo IV A.C., presentan figurillas fálicas y rituales asociados fuertemente a la sexualidad masculina: el prototipo de una fuerza generadora de todo lo existente, papel que en muchas ocasiones se sustentó en rituales de magia y religión.


En los albores de la cultura egipcia, los soldados que salían a la guerra llevaban una figurilla del dios Seth, protector del coito anal, y lo sostenían fuertemente en su mano cuando, a falta de mujeres, satisfacían sus necesidades de afecto con algún compañero de batalla. Al ano se le solía llamar “la puerta de Seth” y al ser dios del desierto estéril, también se le consideraba asociado al sexo estéril.

En la India pre-musulmana, tenían un ritual en el que utilizaban un pene de piedra, al que llamaban “lingam”, que representaba el poder dador de vida del dios Siva. Por lo general, el lingam se insertaba en un hueco en el suelo, llamado “yoni”, que era una representación simbólica de la vulva. Este ritual se asociaba a la fertilidad de la tierra, curiosamente, también se le dice yoni al ano de las hijras como se les llama, aún actualmente, a los travestis y a los hermafroditas.

Pero de pronto llegaron los inventores del castigo, de la culpa castrante y su siniestro hermano, el pecado: los judíos. Y lo que en principio eran buenas y heroicas costumbres, pasó a ser etiquetado como “monstruoso”, contra la ley de Dios, agregando etiquetas de “antinatural” y una serie de largos adjetivos que hoy todavía muchos se toman como verdad absoluta.

¿Y todo para que? ¡Para mantener las riquezas!...

Las relaciones sexuales entre varones, la masturbación y el coito interrumpido (Onanismo), son prohibiciones bíblicas destinadas a que el sexo sea sólo para procrear, para tener un hijo varón que heredara la hacienda del patriarca, dado que las mujeres judías no podían ejercer la administración de las riquezas de la familia, a falta de hijos varones las posesiones familiares pasarían al esposo de la hija y por lo tanto al patrimonio de la familia política, con el riesgo de que los parientes de la esposa quedaran en la ruina. ¡Dios no lo quiera!

Quizá fueron los griegos quienes exaltaron de la manera más clara la práctica de la homosexualidad.

“Esos bisexualones alegres y desenfadados que lograron establecer un orden en el que lo natural era tener un amado hermoso, mucho más joven que el amante, y llenarlo de regalos junto con algunas enseñanzas de la vida, para poder incluso luchar junto con él, brazo a brazo y ofrendar por el amado, si era necesario, la vida”.

La Homosexualidad y Grecia antigua son dos palabras que van unidas hasta el extremo del mito y desgraciadamente, también más allá de la ignorancia. Hay autores que dicen que más que de homosexualidad, podríamos hablar de pedofilia, o amor hacia los muchachos jóvenes, bellos mancebos andróginos; pero creo que más que de pedofilia hay que hablar de pasión por un tercer sexo, que combinara lo más hermoso de ambos sexos.

Dado el gusto que tenían los griegos por la belleza es posible que muchas de las relaciones consideradas “homosexuales” no fueran tales, sino que eran verdaderas relaciones heterosexuales entre individuos felices y gozosos de su sexualidad. Herederos del arte de los afeites y, hoy diríamos, del maquillaje desarrollado por los egipcios y los minoicos, es posible imaginar la belleza de esos mancebos griegos, plasmados en los murales del palacio de Knossos en Creta, y las pasiones que podrían haber despertado en sus amantes que veían en ellos a una hermosa ninfa mas que a un muchacho.
¡No en balde fueron los griegos los que concibieron una Humanidad dividida en tres sexos!

Y así lo dice Licinio:

"El matrimonio es para los hombres una necesidad de la vida y algo precioso, si es feliz; pero el amor de los mancebos, siempre que persiga los sagrados derechos del afecto, es, en mi opinión, resultado de la verdadera sabiduría. Por consiguiente, que el matrimonio sea para todos, pero el amor de los muchachos sea privilegio de los sabios, pues una virtud perfecta es totalmente inimaginable para las mujeres".




La homosexualidad estaba presente hasta en los dioses: Zeus, el rey del Olimpo se enamoró de Ganímedes, el más bello de los mortales. Otro ejemplo de amor de los dioses por jóvenes, es el de Apolo, hijo de Zeus, por el joven Jacinto. Son famosos también los amores de Hermes con Himeneo, Aquiles y Patroclo.


El héroe Hércules, considerado el ideal masculino, también tiene un momento travesti. Cuando Hércules es vendido como
esclavo a Onfala, la Reina de Lygia, surge una historia de amor entre ellos que sería conocida porque ambos invierten sus roles. La reina se viste con la piel del león de Nemea, mientras Hércules vestido de mujer, trenzas incluidas, se pasaba los días hilando con una rueca.

Se decía que Heracles (Hércules) coqueteaba con su sobrino adolescente Iolao mientras realizaba sus doce trabajos.

Es bien sabida la afición que tenía Alejandro Magno por jóvenes andróginos, y nadie puede poner en duda la hombría de Alejandro que construyó un imperio, a sangre y fuego, a la edad de 22 años.



Los romanos, conquistadores del mundo antiguo, tenían a las Fiestas Dionisíacas (o Bacanales en honor a Dionisios o Baco), como la celebración de las cosechas abundantes, tanto de alimentos como de placeres; eran momentos de exaltación del sexo tanto hetero- como homosexual y las relaciones entre varones eran lo más común.


Y en las culturas mesoamericanas y andinas también se reconocía que la homosexualidad era una situación natural, baste mencionar a la diosa Tlazolteotl que en su nombre lleva la duplicidad de género ya que es considerada una deidad femenina pero su nombre corresponde a un dios varón. (en nahuatl la terminación ...teotl se aplica a divinidades masculinas y para las femeninas se usa ...ciuatl).

Tlazolteotl (de origen huaxteco) era la diosa de los placeres carnales, de las “prostitutas”, de los amantes no casados, de las iniciaciones sexuales de los y las jóvenes y, paradójicamente, era la primera quien recibía el alma de un muerto en su viaje al inframundo. Era al mismo tiempo hombre y mujer, todo en uno, era la divinidad asociada al orgasmo (“muerte chiquita”) y a la muerte real.

Tlazolteotl fue bautizada equivocadamente por los españoles como la “diosa de las inmundicias” a causa de los preceptos católicos de los frailes que consideraban que todo el sexo era inmundo y que la homosexualidad era abominación.

Con todo y la influencia católica aun persisten, en el sur de México, las tradiciones de respeto y veneración a las Muxes, travestis con raíces prehispánicas, que son orgullo de sus familias y sus comunidades, donde desempeñan importantes funciones en la preservación de las tradiciones y en la iniciación sexual de los adolescentes.

Como reminiscencias del siglo XVII aunque de orígenes seguramente más antiguos, en la ciudad de Nápoles, se documenta la existencia de los Femminelli, versión italiana de las Muxes, con funciones sociales muy bien definidas y que persisten hasta el día de hoy, aunque dicha tradición está desapareciendo.

En las culturas andinas pre-incaicas (Vicús, Moches y Chimúes) también se consideraba al sexo entre varones como una forma de culto religioso. En sus comunicados, Cieza de León transcribe las palabras de fray Domingo de Santo Tomás:

“verdad es que generalmente entre los serranos y yungas el demonio ha introducido éste vicio debajo de especie de santidad, y es que cada templo o adoratorio principal tiene un hombre o dos más, según es la importancia del ídolo, los cuales andan vestidos como mujeres desde el tiempo que eran niños, y hablan como tales, y en su manera, traje y todo lo demás remedan a las mujeres. Con éstos mozos, casi como por vía de santidad y religión, tienen los señores principales su ayuntamiento carnal y torpe los días de fiesta”.

Entre los nobles Mochicas era costumbre que los segundos hijos varones fueran consagrados a Shi, la diosa de la luna. Eran educados en los ritos secretos a la diosa y en las artes de curar con hierbas. Cuando un joven dedicado a Shi cumplía los doce años era entonces consagrado como sacerdote ritualista y presentado a los sacerdotes guerreros de Aiec Paec (el dios sol), al día siguiente aquellos sacerdotes guerreros interesados en el joven se daban cita en la explanada del templo de Shi y demostraban sus habilidades en una danza-combate o cumpliendo una tarea solicitada por el pretendido, la cual consistía casi siempre en cazar un jaguar o un oso frontino (oso de anteojos).

El ganador desposaba al sacerdote de la diosa luna y los perdedores, si no habían muerto durante la prueba, eran sacrificados a Aiec Paec. El sacerdote de Shi y el sacerdote guerrero de Aiec Paec hacían ayuno de sal y chile en sus respectivos templos. La ceremonia nupcial se llevaba a cabo en una noche de luna llena, el sacerdote de Shi era penetrado y “desvirgado” en el altar del templo de la diosa en una ceremonia a la que solo podían asistir los nobles. El sacerdote guerrero de Aiec Paec no vivía con su desposado pero lo “visitaba” cuando lo deseaba.

Estos son solo algunos ejemplos de cómo la historia y las tradiciones culturales nos muestran que la diversidad sexual es tan natural como la vida misma, que no es la Naturaleza la que condena o absuelve las formas de sexo, sino los hombres y sus intereses. Sin embargo algo queda claro; que la sexualidad humana, y en muchos casos también la animal, es un abanico inmenso de posibilidades, tan naturales unas como otras, tan válidas unas como otras, en tanto consigan hacer feliz al individuo.

PARTE DOS

Como consecuencia de la pandemia de VIH/SIDA, sobre todo en sus inicios en que dicha infección se asoció a homosexuales varones, los organismos internacionales encargados del control de las enfermedades (OMS, OPS, CDC) se encontraron con la necesidad de redefinir los conceptos relacionados con los hábitos sexuales de las diferentes poblaciones en que se había desarrollado la infección por este virus.

El primer obstáculo para entender la influencia que tenía el comportamiento sexual en la expansión de la enfermedad era el concepto de “homosexual” que hasta ese momento enmarcaba, de manera más o menos superficial, toda forma de acercamiento sexual entre varones. Curiosamente la homosexualidad femenina o lesbianismo no parecía tener ninguna influencia en la distribución de la infección viral.

Ante lo confuso, y a veces ofensivo, del término “homosexual” se decidió acuñar un término más preciso que definiera todas las posibles formas de aproximación sexual entre varones, sin que fuera estigmatizante, y que permitiera un manejo más serio de los datos epidemiológicos de la enfermedad.

Es así que se substituyó el termino “homosexual” por el de “hombres-que-tienen-sexo-con-hombres” (abreviado como HSH) escrito así con guión entre las palabras, derivado del inglés “men-having-sex-with-men” (MSM)

La adopción de este término también obligó a una comprensión más profunda del comportamiento sexual de los varones en la actualidad y se re-descubrieron prácticas sexuales que son comunes en ciertas culturas y que muestran la enorme diversidad que se da en la sexualidad humana.

El Dr.Omar Minwalla, director clínico del Sexual Recovery Institute de Los Angeles USA, definió algunas de las situaciones en que los varones tienen sexo con varones y mostró que no podemos asumir que un hombre que disfruta el sexo anal sea “gay”, estos ejemplos nos recuerdan que el comportamiento sexual y la identidad sexual son dos cosas completamente diferentes.

Bisexualidad
Existen hombres bisexuales que practican sexo con otros hombres. Habitualmente se utilizan términos como “bi-curiosos” para los hombres que también están en una relación de pareja con una mujer, o que se identifican como predominantemente heterosexuales pero que también encuentran a algunos hombres sexualmente atractivos y desean tener sexo con ellos.

Los hetero-curiosos
Algunos hombres jóvenes suelen ser abiertamente sexuales hacia otros hombres como parte de su desarrollo sexual. Muchas veces, los jóvenes exploran y tienen sexo con otros hombres como una forma de aprender acerca de su propia sexualidad, para descubrir que es lo que les gusta y que es lo que no. Es bastante común que hombres jóvenes comiencen a explorar su sexualidad con otros jóvenes a una edad temprana. Los adolescentes cuyas identidades aún no están definidas, suelen explorar su sexualidad sin siquiera poseer una orientación eminentemente “gay”

Fetiches
Algunos hombres que no se identifican a si mismos como “gays” pueden resultar atraídos sexualmente por determinados comportamientos o partes del cuerpo masculino. Por ejemplo, algunos hombres tienen al pene como fetiche; se ven a sí mismos en situaciones en las cuales quisieran practicar sexo oral o simplemente ver el pene de otros hombres, pero que no tienen interés ni se sienten excitados por el resto del cuerpo masculino. Esta clase de hombres siempre explicitan no tener ningún interés en estar involucrados emocionalmente o en tener relaciones sexuales con otro hombre, sin embargo se sienten enormemente atraídos por travestis o transexuales y buscan su compañía.

Adicción al sexo
La práctica sexual puede ser utilizada como una droga para escapar de cierto dolor psicológico y/o emocional. Al igual que con otras adicciones, el adicto al sexo suele buscar cada vez mayor intensidad en sus prácticas sexuales y su adicción asciende al punto de necesitar una “dosis cada vez más alta” con el fin de satisfacer sus necesidades y escapar o adormecer su dolor. Hay muchos casos en los que un hombre adicto al sexo heterosexual busca tener sexo con otros hombres como una manera de incrementar la intensidad de su acto sexual

Repetición de un trauma
Un factor que puede llevar a un hombre heterosexual a tener sexo con otros hombres es el haber sido abusado sexualmente en la infancia o la adolescencia. A veces, el comportamiento sexual con hombres puede provenir de alguna clase de trauma sexual que confunde y complica el desarrollo sexual de la vida adulta de este individuo. Aunque sabemos que el abuso sexual no es causal de la homosexualidad, algunas veces las víctimas de abuso sexual reconstruyen el abuso en determinadas maneras como respuesta a ese trauma.

Accesibilidad y disponibilidad
En muchos casos, existen ciertas situaciones y circunstancias en las cuales un hombre heterosexual decide tener sexo con otro hombre debido a la falta de otros “medios” para mantener relaciones sexuales. Es probable que el ejemplo más conocido sea el sexo entre hombres en las cárceles. Los otros ámbitos de solo hombres donde se puede dar esta situación son la milicia, las casas de fraternidad, los jóvenes en las zonas campestres o en las culturas que realizan segregación de género, en las cuales el sexo con otros hombres está altamente disponible. También existen aquellas situaciones en las cuales un hombre que no es “gay” practica sexo con otros hombres al estar fácilmente accesible y requerir de poco esfuerzo para conseguirlo, como sucede en las paradas de camioneros, los parques o los baños públicos.

"Gays" por dinero
Hay hombres que se sienten principalmente atraídos por mujeres, pero que tienen sexo con hombres por dinero. En este grupo podemos incluir a algunos “strippers” que trabajan en los clubes “gays”. También están los masajistas que ofrecen sus servicios a hombres con un “plus” extra. En este grupo también se encuentran los jóvenes y niños de la calle que para sobrevivir, se convierten en trabajadores sexuales, o también está el hombre heterosexual seguro de sí mismo y sin compromisos que provee servicios sexuales a cambio de dinero. Ante esta situación se entiende la expresión de “Más cornadas da el hambre”

Si has experimentado el sexo con alguna chic@ y la situación te pareció agradable y como resultado te han entrado dudas respecto a tu sexualidad, esperamos que estos sencillos conceptos te ayuden en la comprensión de tu personal forma de ver el sexo y entonces sí puedas responder libremente a la pregunta:


¿Eres homosexual o sólo un hombre-que-tiene-sexo-con-hombres?



Recopilado de varias páginas de internet por Sócrates

Nota importante:

Los textos que aparecen en las diferentes secciones de esta página son responsabilidad absoluta del autor o autora y no reflejan necesariamente el modo de pensar de este portal ni de sus administradores.

Amable lector, te invitamos a que emitas tu voto por este artículo. Encontrarás el módulo para votar en el costado derecho de esta página.

1

" Y TÚ ¿ERES HOMOSEXUAL O SÓLO UN HOMBRE-QUE-TIENE-SEXO-CON-HOMBRES?" | Entrar/Crear Cuenta | 0 comentarios
Los comentarios son propiedad de quien los envió. No somos responsables por su contenido.


No se permiten comentarios Anónimos, Regístrate por favor

  Tu cuenta - Enlaces Artículos - Chicas travestis - 20 Preguntas a la chica TV Internacional - Cumpleaños del mes  

Todos los logos y marcas en este sitio, son propiedad de sus respectivos autores.

Todas las modelos que se publicitan en este portal son mayores de edad y no tienen ninguna relación laboral con este sitio.

Los textos que aparecen en las diferentes secciones de esta página son responsabilidad absoluta del autor o autora y no reflejan necesariamente el modo de pensar de este portal ni de sus administradores, Copyright © 2003